Optimización de la gestión de los residuales producto de la cría intensiva del Hidrochoerus hidrochaeris (Chigüire) en Delta Amacuro.

En el estado Delta Amacuro a través del Centro Experimental de Investigaciones y Prácticas Agropecuarias (C.E.I.P.A ) perteneciente al Instituto Universitario de Tecnología Agropecuaria “Dr. Delfín Mendoza”, se llevará a cabo un programa para la utilización de las aguas residuales tratadas con fines agrícolas a partir de la cría intensiva del Hidrochoerus hidrochaeris (chiguire).

 

 

En el estado Delta Amacuro a través del Centro Experimental de Investigaciones y Prácticas Agropecuarias (C.E.I.P.A ) perteneciente al Instituto Universitario de Tecnología Agropecuaria “Dr. Delfín Mendoza”, se llevará a cabo un programa para la utilización de las aguas residuales tratadas con fines agrícolas a partir de la cría intensiva del Hidrochoerus hidrochaeris (chiguire). El chigüiri o capibara como animal silvestre tiene un fuerte sentido de territorialidad. Sus actividades de pastoreo, reposo, baño y nado, reproducción y cópula se realizan dentro de un territorio o localidad que aporta una apreciable cantidad de aguas residuales, y  en las condiciones de reproducción intensiva estas actividades la realizan en un área determinada (20mts x 20mts)

Las aguas residuales son materiales derivados de residuos domésticos o de procesos industriales, los cuales por razones de salud publica y por consideraciones de recreación económica y estética, no pueden desecharse vertiéndolas sin tratamiento en lagos o corrientes convencionales. Los materiales inorgánicos como la arcilla, sedimentos y otros residuos se pueden eliminar por métodos mecánicos y químicos; sin embrago, si el material que debe ser eliminado es de naturaleza orgánica, el tratamiento implica actividades de microorganismos que oxidan y convierten la materia orgánica en CO2, es por esto que los tratamientos de las aguas de desecho son procesos en los cuales los microorganismos juegan papeles cruciales.

El tratamiento de las aguas residuales da como resultado la eliminación de microorganismos patógenos, evitando así que estos microorganismos lleguen a ríos o a otras fuentes de abastecimiento. Específicamente el tratamiento biológico de las aguas residuales es considerado un tratamiento secundario ya que este esta ligado íntimamente a dos procesos microbiológicos, los cuales pueden ser aerobios y anaerobios. El tratamiento secundario de las aguas residuales comprende una serie de reacciones complejas de digestión y fermentación efectuadas por un huésped de diferentes especies bacterianas, el resultado neto es la conversión de materiales orgánicos en CO2 y gas metano, este ultimo se puede separar y quemar como una fuente de energía. Debido a que ambos productos finales son volátiles, el efluente líquido ha disminuido notablemente su contenido en sustancias orgánicas. La eficiencia de un proceso de tratamiento se expresa en términos de porcentaje de disminución de la DBO inicial.

Las aguas residuales depuradas constituyen un recurso hidráulico importante en las zonas con alta densidad de población en las que hay problemas de falta de agua. Del total de agua existente en el planeta, únicamente el 3% es agua dulce. Pero de este porcentaje, la mayoría (el 79%) está en forma de hielo (por lo que no está disponible para su uso) y el resto se encuentra como agua líquida: en forma de aguas subterráneas (el 20%) y, únicamente el 1% restante, como aguas superficiales. Pero estos recursos no son inagotables. Hay que tener en cuenta que la capacidad de aprovechamiento del escaso porcentaje de agua disponible, se ve notablemente disminuida debido a los incesantes cambios en nuestra civilización que conducen inexorablemente a su deterioro y escasez.

Uno de los mayores desafíos del siglo XXI es asegurar la suficiente energía y agua para el bienestar de la humanidad, manteniendo, al mismo tiempo la salud ecológica, integridad y capacidad de recuperación de las cuencas hidrográficas. Habitualmente el agua con tres fines principales: uso doméstico, uso agrícola y uso industrial, y  generamos escasez de agua de tres maneras: por el crecimiento de la población, por la utilización errónea del agua y por la falta de equidad en el acceso a ella. El crecimiento de la población contribuye a la escasez de agua simplemente porque el suministro de agua disponible debe repartirse entre un número cada vez mayor de personas. Cada país tiene una cantidad más o menos fija de recursos hídricos internos, que se definen como el caudal medio anual de los ríos y acuíferos generado por la precipitación. Con el tiempo, esta reserva interna renovable va dividiéndose entre un número cada vez mayor de personas, hasta que sobreviene la escasez de agua.

 

 

El agua dulce

es el recurso renovable más importante, pero la humanidad está utilizándolo y contaminándolo más rápidamente de que lo necesita para reponerse. Efectivamente, las aglomeraciones en las grandes ciudades, la mejora en la calidad de vida, el rápido desarrollo industrial, el incremento del turismo y la agricultura, las actividades de ocio, entre otras acciones  hacen que este escaso porcentaje se vaya reduciendo de forma natural y que su composición se vea notablemente alterada.

El crecimiento explosivo del consumo del agua ha producido y sigue produciendo una seria degradación de su calidad debido a los vertidos de residuos contaminantes (metales pesados, hidrocarburos, pesticidas, fertilizantes,…), muy superior a tasa o ritmo de asimilación de los ecosistemas naturales. El  desbalance entre el recurso hídrico y el crecimiento explosivo de las grandes ciudades, ha obligado a priorizar el uso de aguas superficiales para abastecimiento público y generación de energía eléctrica. Como lógica consecuencia, la actividad agrícola ubicada en la periferia de las ciudades se ha visto seriamente afectada y ha aptado por el uso de las aguas residuales como única alternativa de supervivencia. Esto se refleja en la existencia en la región de más de 400.000 ha agrícolas irrigadas con estas aguas en forma directa, la mayoría sin tratamiento previo, por lo que el riesgo de consumir alimentos contaminados es alto.

 

 

La agricultura

es la actividad de mayor demanda de agua a nivel mundial. El riego de tierras agrícolas supone la utilización del un 70% de los recursos hídricos en el mundo. En Venezuela, muchas veces el agua utilizada para regadío represente el 95% del total de usos del agua, y juega un papel esencial en la producción y seguridad de los alimentos. A largo plazo, el desarrollo y mejora de las estrategias agrícolas para estos países esta condicionado al mantenimiento, mejora y expansión de la agricultura de regadío El agua usada para regadío proviene de fuentes naturales y alternativas: fuentes naturales como el agua de lluvia y superficial de escorrentía (lagos y ríos). Estos recursos deben ser usados de una manera responsable y sostenible. Fuentes alternativas de regadío son el reuso del agua municipal (residuales) y agua de drenaje. En cualquier caso el uso de agua reciclada puede tener efectos adversos para la salud  y el medio ambiente.

En el Centro Experimental de Investigaciones y Prácticas Agropecuarias. (C.E.I.P.A) perteneciente al Instituto Universitario de Tecnología Agropecuaria “Dr. Delfín Mendoza”, no se utilizan las aguas residuales originadas a partir de la cría del Chigüire, como abono orgánico  en los cultivos desarrollados en esa área de estudio. Ver Anexos.

Lo anteriormente señalado justifica la realización de un programa para la utilización de las aguas residuales tratadas con fines agrícolas a partir de la cría intensiva del Hidrochoerus hidrochaeris (chiguire), para ello  se realizara el  diagnostico de la composición físico-química y biológica de las aguas generadas durante  el proceso.

El carácter orgánico de los residuales  pecuarios permite que éstos se puedan incorporar a las cadenas y ciclos del nitrógeno y del carbono en la naturaleza, por lo que, bien usados constituyen una fuente potencial de riqueza en los diferentes  cultivos existentes en la casa de estudio.

El objetivo del programa es gestionar la utilidad  de las aguas residuales generadas en la cría intensiva del Chigüire con  principios agroecológicos.


 

Bibliografía consultada:

Escribano, B. cátedra UNESCO de sostenibilidad. Universidad Politécnica de Catalunya.

Tincopa, J. La calidad del agua. Universidad Politécnica de Catalunya. Noviembre 2005.

Centro Tecnológico de recursos Amazónicos de la OPIP. Centro fatima Km 9 de la vía puyo hacia tena. Parroquia pastaza. Ecuador 1986.

FAO, Departamento de agricultura. 2007. El capibara o carpincho(Hidrochoerus hidrochaeris), estado actual de su producción. Disponible en www.producción-animal.com.ar

T.F. Homer-Dixon, J.H. Boutwell y G.W. Rathjens. 1993. Environmental change and violent conflict. Sci. Am. (febrero).

Baron, Laura. Aguas Residuales. Monografias.com

 

 

Anexos

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